¿Por qué en muchos comercios ponen la música tan alta?

¿Por qué en muchos comercios ponen la música tan alta?

 

Cada vez más, cuando entramos en según qué comercios, especialmente los destinados a la venta de ropa y calzado, nos encontramos con música por lo general rítmica, de moda y que incluso llega a ser aparte de muy alta, estridente.

Generalmente este tipo de “audio-marketing” está destinado a un sector más joven, por lo general más impulsivo, seleccionando cuidadosamente ritmos más que letras para así captar, pero no distraer.

 

Este tipo de “estímulo” no es algo casual, ya que el hecho de sobrecargar nuestros sentidos, nos impide la comunicación con otras personas, centrándonos en los productos que tenemos delante.

Por otro lado, también nos influye en nuestro estado emocional modificando el proceso mental en la toma de decisiones, reduciendo el tiempo que empleamos para decidir sobre la compra y aunque parezca contrario, disminuir el tiempo de permanencia en el local.

Resumiendo, se promueve el consumo rápido y sobre todo compulsivo.

 

Todo un negocio

Aunque pensemos que todo es muy simple, realmente las listas de reproducción, son modificadas por sectores, por horas del día, por cantidad de público, e incluso el volumen se sube o baja según la necesidad de acelerar más o menos el proceso de pagar en caja. Si son un éxito se consideran un artículo más a vender, sacando compilaciones de gran éxito en forma de CD o lista de itunes.

 

Aspectos Legales

 

Cada vez más, los vecinos contiguos a establecimientos que incluso abren sus puertas para ejercer más su efecto gancho en la captación de público, padecen el exceso de volumen. Recordemos que la ley nos ampara proporcionándonos herramientas para ejercer nuestros derechos.

La normativa de exposición a sonido ambiental tiene unos límites, tanto para vecinos como establecimientos.

Durante el día: 35db. Medición dentro de la casa y con las ventanas cerradas.

Nocturnos, a partir de las 11 de la noche: 30db. La medición también se hará con las ventanas cerradas.

ruidoEste tipo de mediciones las podemos hacer nosotros mismos con un sonómetro que por un coste menor de 40 euros nos dará una aproximación bastante objetiva de la exposición al ruido que tenemos en el ambiente.

 

Otro caso que nos encontramos en Fonaudio, es de empleados que trabajan en estos establecimientos y que padecen el exceso de exposición al ruido, con cuadros de estrés que incluso,  pueden afectar a la audición.

La realidad es que la legislación en la protección de riesgos laborales está orientada a intensidades que superen los 85 decibelios siendo hasta la fecha difícil una valoración que permita contemplar acciones para resolver este tipo de exposición continuada al “marketing sonoro”.

 

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